El Deporte de aventura en los ríos de Aragón.
Adentrarse en las aguas agitadas de los numerosos ríos de montaña aragoneses puede suponer una divertida y grata aventura, siempre y cuando se sepa respetar su fuerza poderosa y se aprenda a conocer los peligros de crecidas y corrientes.
Barranquismo
Seguir el curso de un río en sus tramos más angostos e imposibles, siempre que se controlen riesgos como hipotermia, riadas y otros accidentes, es una auténtica aventura en medio de un entorno sobrecogedor y sorprendente, pero visto desde el fondo de un barranco, un punto de vista completamente diferente al del caminante que tan sólo puede asomarse al precipicio.
Aguas Bravas
Descender por el curso salvaje de un río en alguna embarcación casi ingobernable a causa de la formidable corriente de aguas blancas y espumosas es una experiencia inolvidable. Pero requiere conocer tanto las diferentes técnicas de navegación como el tramo concreto del río que se va a recorrer, ya sea en un bote (rafting), en piragua, en kayak, en hidrospeed, etc.
Información: Federación Aragonesa de Piragüismo 976 731236.
NORMAS PARA LA BAJADA DE BARRANCOS
Antes de iniciar el descenso
- Deja aviso de donde vas.
- Informate de las características y dificultades del barranco.
- Valora tu capacidad técnica y condición física.
- No formes grupos muy numerosos, ya que ocasionaras atascos y ante una emergencia hay que darse prisa.
- Comienza el descenso a una hora prudencial.
- No intentes bajar el barranco con tiempo incierto. En caso de tormenta, el nivel del agua puede subir varios metros rápidamente.
- Lleva siempre cuerda de socorro, traje de neopreno, un arnés con descensor por persona, comida, frontal, ropa seca.
Durante el descenso
- Ve siempre agrupado.
- Verifica sistemáticamente el buen estado de los anclajes.
- No emplees más tiempo del necesario en previsión de emergencias o mal tiempo.
- Respeta a los demas barranquistas. No ocasiones atascos por tu culpa.
GUIAS DE ALTA MONTAÑA
Las actividades aquí reseñadas exigen una adecuada preparación tanto física como técnica, una experiencia suficiente y un equipamiento apropiado y específico para cada caso, cuando no la asistencia de guías expertos y un buen conocimiento del medio geográfico y climatico, para evitar posibles accidentes, fruto de la imprudencia.
1996 Javier Mendivil, Aragón - España.